Basta de gestión tóxica!

Denunciamos públicamente una serie de prácticas, comentarios y actitudes que están pudriendo el clima laboral y que ningún trabajador tiene por qué soportar.

Lo que está ocurriendo en los centros de trabajo es intolerable. Son prácticas de gestión tóxica que llevan demasiado tiempo campando a sus anchas. Y quien las ejerce y las permitees responsable.

Frases como: “Cuando cobras el 27 también puedes pedir que te paguen en función a lo que haces.”, “Para lo que hacéis aquí sobra gente.”, “Mándame qué hiciste, a quién llamaste, qué contrataste… a ver si así haces algo.”, “Esto se aprueba, pero le colocas un decesos vinculado; si no, que pida en otro lado.”, “Lo de la guerra es coyuntural, el mercado es así y aquí hay que hacer fondos.”, “Los test los pasa hasta el más tonto.” , “Si estás mal, cógete una excedencia.”.

Son presiones impropias y abuso de poder. Y quien las pronuncia sabe perfectamente lo que hace.

Advertimos que:

  • La salud física y mental no es moneda de cambio.
  • Humillar, presionar o ridiculizar para cumplir objetivos es ilegal, además de miserable.
  • Condicionar operaciones o productos bajo amenaza es coacción comercial.

Quien crea que puede seguir tratando a la plantilla como si fuera prescindible, manipulable o culpable de todo, les decimos que: esa etapa se ha terminado.

Exigimos :

  • Respeto en el trato y en las formas.
  • Cese de presiones, amenazas y comentarios degradantes.
  • Un entorno laboral seguro, sano y profesional.
  • Que la dirección asuma su responsabilidad y actúe de manera contundente.

Trabajar bajo presión ya es duro. Trabajar bajo humillación es intolerable. La dignidad no entra en los objetivos comerciales.

El siguiente paso será señalar directamente a quienes están detrás de estas prácticas: directivos, responsables, “carguitos” y demás valientes que solo lo son cuando se trata de presionar al más débil.

Y que nadie se equivoque: Si alguien se cree intocable, que recuerde que un juzgado no entiende de jerarquías internas. Allí solo valen los hechos. Y los hechos ya están documentados.

Deja una respuesta