Desde ASCA queremos manifestar nuestra preocupación y rechazo ante la decisión de ABANCA de convocar reuniones presenciales en pleno contexto de alertas meteorológicas por mal tiempo y cuando la propia entidad presume —con razón— de estar plenamente inmersa en la era digital.
Resulta incomprensible que, existiendo medios telemáticos perfectamente operativos y ya utilizados de forma habitual, se siga apostando por la presencialidad obligatoria, exponiendo innecesariamente a la plantilla a desplazamientos complicados y potencialmente peligrosos, especialmente en una situación climatológica adversa.
No hablamos solo de comodidad, sino de responsabilidad empresarial, prevención de riesgos laborales y conciliación. Forzar desplazamientos en estas circunstancias contradice cualquier discurso sobre modernidad, sostenibilidad, digitalización y cuidado de las personas trabajadoras.
Desde ASCA exigimos:
Priorizar reuniones telemáticas cuando existan alertas meteorológicas o circunstancias adversas.
Evitar convocatorias presenciales en horarios de tarde, que agravan los problemas de conciliación y movilidad.
Que la seguridad y el bienestar de la plantilla estén por encima de decisiones organizativas innecesarias.
La digitalización no puede quedarse en el discurso o en la publicidad. Debe aplicarse también cuando sirve para proteger a las personas.
Seguiremos defendiendo un modelo de empresa moderno, coherente y responsable, donde la plantilla no sea la que pague las contradicciones entre lo que se dice y lo que se hace.
Porque avanzar también es saber cuándo no hace falta estar físicamente.