Los millonarios beneficios de ABANCA frente a la cruda realidad de las oficinas: presión, horarios imposibles y salarios de saldo.

Que nadie se llame a engaño: en ABANCA el “éxito” nunca es de quien pisa el felpudo de la sucursal a las ocho de la mañana, sino de quien cuenta billetes desde la poltrona central.

“Un logro brillante desde fuera que por dentro se sostiene con presión, objetivos abusivos y cero empatía”.

Echemos cuentas de lo que ha dado de sí esta mina de oro corporativa:

  • 2014:157 M€ (¡Arrancamos fuerte a base de créditos fiscales y magia contable!)
  • 2015 – 2017:Unos modestos 330 M€, 333 M€ y 367 M€ (¡Pobres, apenas para cafelitos!)
  • 2018 – 2019:Subidón a 430 M€ y 405 M€
  • 2020 (Año Pandémico):160 M€ (Aquí descubrimos que éramos “esenciales”… solo para ir a trabajar sin EPIs suficientes)
  • 2021 – 2022:323 M€ y 217 M€
  • 2023:711 M€ (El despertador empieza a sonar fuerte)
  • 2024:¡Récord histórico con 1.203 M€! (Con la inyección de EuroBic; o 853 millones “ordinarios”, por si alguien se marea).
  • 2025:902 M€ (¡Una “crisis” tremenda! Un 25% menos que el año récord, pero un 5,8% más que el beneficio ordinario anterior. ¡Pobrecitos, casi hay que hacerles una colecta!).

Mientras la caja suena… la salud mental se desploma

Con más de 6.500 millones de euros ganados a pulso en doce años, uno pensaría que las condiciones laborales en ABANCA deberían ser el culmen del bienestar europeo. La realidad que denunciamos desde ASCA en los últimos años es diametralmente opuesta:

  1. ¿Horarios?Una quimera. Firmados “por parroquias” (Conecta, SS.CC, oficinas, Banca personal,…) o en despachos donde la conciliación brilla por su ausencia. Las jornadas infinitas, la presión comercial desmedida y los abusos retratan un modelo donde la salud laboral se deja “en papel adhesivo”.
  2. ¿Salarios?Mientras la inflación aprieta los bolsillos de la plantilla, los incrementos salariales y las mejoras reales se quedan en migajas comparadas con el festín multimillonario de la cúpula.
  3. ¿Presión comercial?A pleno rendimiento y con empatía cero. Exigencias de ventas imposibles en entornos donde lo único que importa es la foto fija del trimestre para contentar a los inversores, ignorando por completo el desgaste físico y psicológico de las plantillas.

Durante estos últimos años de trayectoria sindical combativa, en ASCA lo hemos tenido claro: el esfuerzo de la plantilla vale, valió y valdrá la pena, por mucho que la dirección intente minimizarlo con discursos triunfalistas y palmaditas en la espalda virtuales.

  • No nos convencen con cifras mareantes mientras se recorta en personal y se exprime al límite a las oficinas.
  • No aceptamos que los beneficios récord sirvan para enriquecer a unos pocos mientras el día a día en las sucursales es un auténtico ejercicio de supervivencia.

ASCA ABANCA — Defendiendo tus derechos frente a los espejismos de la alta dirección.

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