Ayer, jueves 16 de abril, asistimos a un espectáculo lamentable. Mientras la representación sindical se prepara para reunirse en la Mesa de Riesgos Psicosociales, un directivo del banco ha decidido mostrar su peor cara en una reunión vía Meet ante más de 200 gestores y gestoras especializados.
Lo ocurrido: Un ataque a la profesionalidad
Durante la sesión, no solo se han mantenido formas totalmente inapropiadas y autoritarias, sino que se ha ejercido una presión desmedida con el único fin de salvar los números del cierre de semestre. Lo más preocupante es que:
- Se ha priorizado el objetivo comercial sobre el interés del cliente: Para este directivo la política de inversión la marca el fondo que más comisiones dé.
- Malas formas y soberbia: Las faltas de respeto y el tono imperativo no tienen cabida en una organización que presume de valores y de cuidar a su capital humano.
- Desprecio por la salud mental: Es una ironía que esto suceda en vísperas de analizar los riesgos psicosociales. Estas actitudes son, precisamente, la causa principal del estrés y la ansiedad en nuestra red.
Nuestra postura: No vamos a callar
Desde ASCA queremos dejarle claro a este directivo y a la dirección de Abanca lo siguiente:
«Los resultados comerciales nunca pueden ser la excusa para el maltrato verbal ni para comprometer la integridad profesional de los gestores.»
No somos meros números en un Excel. Somos profesionales que dan la cara ante los clientes y no vamos a permitir que se nos empuje a realizar malas prácticas bajo amenazas o gritos.
Llevaremos lo sucedido hoy directamente a la Mesa de Riesgos Psicosociales. Exigiremos responsabilidades y un compromiso real de que estas actitudes «cortoplacistas» y tóxicas cesen de inmediato.
Por la dignidad de la plantilla de //Abanca. Basta de abusos. Basta de presión tóxica.